Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios, analizando la navegación en nuestro sitio web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información en nuestra Política de Privacidad.
Aceptar
ACTUALIDAD. ACTUALIDAD

POSTED 24 de mayo de 2019

LOS CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA Y LA CIRUGÍA BARIÁTRICA REPROGRAMAN LOS GENES METABÓLICOS

Haciendo que comiencen a funcionar de igual forma que los de las personas con normopeso

LOS CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA Y LA CIRUGÍA BARIÁTRICA REPROGRAMAN LOS
GENES METABÓLICOS
 Haciendo que comiencen a funcionar de igual forma que los de las personas
con normopeso
 Sucede porque al reducir el tejido adiposo se disminuyen también los niveles
de sustancias perjudiciales que secreta, permitiendo una regulación
epigenética de los genes relacionados con el metabolismo
 El estilo de vida determina la susceptibilidad de cada persona a enfermedades
como la obesidad, la diabetes y el cáncer, entre otras, y también la de sus
hijos
 El ambiente y los hábitos saludables de la madre y del padre son claves para
la salud de su descendencia
 El peso debe mantenerse saludable a lo largo de toda la vida, con especial
atención en las mujeres durante los periodos de embarazo, tras el parto y la
lactancia, a partir de los 40 años y en la edad menopáusica
Madrid, 20 de mayo de 2019.- Los genes metabólicos se reprograman y comienzan a
funcionar igual que en las personas con normopeso tras una intervención de cirugía
bariátrica o ante determinados cambios de estilo de vida. Este es el mensaje principal
que la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO-SEO) y la Sociedad Española de Cirugía
de la Obesidad (SECO) quieren trasladar a la población con motivo de la celebración
del Día Europeo de la Obesidad, que se conmemoró este pasado sábado día 18 de
mayo, para dar a conocer qué sucede a nivel genético en un paciente con obesidad
tras ser sometido a una intervención quirúrgica para reducir su exceso de peso o al
incrementar su actividad física y reducir su ingesta.
“En el caso de la cirugía bariátrica, muchos de los genes que pueden ser beneficiosos
para evitar las enfermedades metabólicas y prevenir la obesidad se despiertan y
comienzan a ejercer de nuevo su función correcta”, explica el presidente de la SEEDOSEO,
el Dr. Francisco J. Tinahones.
Sucede porque al reducir el tejido adiposo tras la intervención se disminuyen también
los niveles de sustancias perjudiciales que secreta el tejido adiposo, las denominadas
citoquinas, permitiendo una regulación epigenética de los genes relacionados con el
metabolismo.
“Investigadores daneses y suecos publicaron, hace unos años, un estudio de pacientes
obesos antes y después de realizarles un bypass gástrico, en los que comprobaron que
existía un aumento de la metilación del DNA en el músculo, que, en 11 de los 14 genes
estudiados, relacionados con la regulación del metabolismo y alterados en la obesidad,
se normalizaba a valores de personas con peso normal, tras la pérdida de peso
inducida por la intervención. La cirugía puede por tanto alterar el funcionamiento de
algunos de los genes, relacionados con el desarrollo de la obesidad, a través de este
mecanismo de la activación de la metilación del DNA que actuaría como un
interruptor”, afirmó el presidente del Comité Científico de la SECO, el Prof. Felipe de la
Cruz Vigo, durante su intervención.
“Tradicionalmente los cirujanos hemos considerado eficaz la cirugía bariátrica por un
mecanismo simplemente calórico, a menos entrada de alimentos o menos absorción
de nutrientes, menos ganancia de calorías y menos ganancia de peso. Con ello
llegábamos a explicarnos también los cambios metabólicos inducidos por las distintas
técnicas quirúrgicas. Ahora sabemos que la simple reorganización del tracto de
entrada de alimentos que se consigue con un bypass gástrico es capaz de inducir
cambios importantes en la concentración de los distintos ácidos biliares y alteraciones
cuantitativas y cualitativas de la composición de la microbiota intestinal. También
comenzamos a conocer como estas alteraciones son capaces de a su vez inducir
cambios en el epigenoma que pudieran ser los responsables directos de la mejora
metabólica o de una mayor o menor pérdida ponderal, y de la eliminación o anulación
de factores heredables relacionados con la tendencia a la obesidad”, declaró el
representante de la SECO, el Dr. Andrés Sánchez.
Un estilo de vida saludable mejora nuestros genes
En el caso de los cambios en el estilo de vida, se puede corregir la ortografía de los
genes con una alimentación sana y actividad física.
Factores ambientales como la falta de ejercicio físico, el estrés o no seguir una dieta
sana y equilibrada pueden modificar unas marcas del ADN, es decir, cambios
epigenéticos que aunque no alteran la secuencia del ADN sí que modifican la forma en
la que se expresan los genes contenidos en este ADN.
“Debemos tener muy presente que el estilo de vida determina la susceptibilidad de
cada uno de nosotros a enfermedades como la obesidad, pero no sólo eso, sino que
también influye en la susceptibilidad de nuestros hijos para desarrollarla”, declaró la
Dra. Ana Belén Crujeiras, socia de la SEEDO-SEO, durante su intervención.
El motivo es que las modificaciones en las marcas del ADN fruto de llevar hábitos de
vida que no son saludables se mantienen a largo plazo, convirtiéndolo así en un
mecanismo potencial al desarrollo de obesidad, cáncer o enfermedades
cardiovasculares, por citar alguna de ellas, comentó la Dra. Crujeiras.
Los hábitos de vida de los progenitores dejan huella en sus hijos
Gracias a la epigenética hoy en día se sabe que los hábitos de vida de los padres dejan
una huella en el material genético que trasmiten a sus hijos, predisponiéndolos a
padecer enfermedades que pueden estar desencadenadas por factores ambientales.
En el caso de la madre, la obesidad antes de la concepción se suma a la sobrenutrición,
la diabetes y el exceso de peso durante el embarazo originando modificaciones
epigenéticas en los gametos que serán transmitidas a su descendencia y por tanto el
riesgo de padecer enfermedades como la obesidad.
En el caso del padre, la obesidad en el momento de la concepción influye en sus
espermatozoides que se caracterizan por su reducida motilidad, baja cantidad y daño
oxidativo. También en el embrión, con reducida implantación y formación del embrión
dañada, y por último en su descendencia provocando bajo tamaño al nacer,
intolerancia a la glucosa, alta adiposidad, daño en la función pancreática y
subfertilidad.
Debe tenerse también presente que el exceso de peso en la infancia y en la
adolescencia tiene una altísima prevalencia, uno de cada cinco niños sufren obesidad
en todo el mundo, y un menor con obesidad tiene un 82% de probabilidades de ser un
adulto obeso, frente al 15% de los niños con peso normal.
El exceso de peso es un problema crónico
Una baja ingesta calórica y la práctica de ejercicio físico permiten mantener un peso
saludable, reducir los problemas de salud, disminuir la grasa total, reducir la grasa
visceral y evitar la pérdida de músculo.
En cambio el exceso de peso es un problema crónico que debemos controlarlo toda la
vida, con especial atención durante el embarazo, tras el parto y la lactancia, después
de los 40 años y durante la menopausia.
A día de hoy la obesidad es responsable de 3 millones de muertes anuales en el
mundo; los pacientes con obesidad consumen un 20% más de recursos y un 68% más
de fármacos.
 
TESTIMONIOS
Descubre porqué el Dr. Carbajo es una eminencia mundial.
Alicia
Alicia
Testimonio Principal
Leer testimonio
Encarnación
Encarnación
Testimonio Principal
Leer testimonio
Maria
Maria
Para todos los que os operais...
Leer testimonio
Juan
Juan
A todos y todas vosotras
Leer testimonio
Ángel
Ángel
NUEVAS FOTOS
Leer testimonio
Beatriz
Beatriz
8 Meses ya...
Leer testimonio
Juan
Juan
3 meses y medio después
Leer testimonio
Oscar
Oscar
Historia de un gordo
Leer testimonio
Foro
de pacientes
12519
Temas en el foro
Participa en nuestro foro y comparte:
Di hola